Dificultad para concebir ¿Qué opciones tiene la pareja?

La dificultad para concebir es de base un problema de pareja, que para poder encontrar la mejor solución requiere una visión de PAREJA, de esta manera se puede establecer qué tipo de tratamiento es el más adecuado.

 

Son numerosos los temas que deben ser considerados por el médico y la pareja antes de iniciar un tratamiento, entre ellos se destacan:

  • Las diferencias entre el hombre y la mujer en el deseo de un embarazo,
  • presión social o de la familia sobre el tema,
  • impacto económico y/o en el desarrollo profesional de cada uno de los miembros.

 

Es difícil establecer con claridad el problema de base y por lo general, más de un factor puede causar el problema de la fertilidad, todo esto representa un reto para el médico que con frecuencia se enfrenta a una pareja que desea resultados concretos y positivos en un tiempo determinado.

 

De igual manera que el estudio de la dificultad para concebir se basa en la investigación de los factores individuales, el tratamiento va dirigido a aquellos que se encuentren alterados, tanto en el hombre como en la mujer. Cabe recordar que el corregir los factores que están afectando la fertilidad no necesariamente garantiza un embarazo, el objetivo del tratamiento es el recuperar los niveles de fertilidad considerados como normales y esto implica mejorar la probabilidad de embarazo pero no representa una garantía en el 100% de los casos, es importante tener esto en mente para evitar el aumento de la tensión entre la pareja o con el personal de salud.

 

Las alteraciones en los órganos o sistemas que participan en la fertilidad pueden implicar un riesgo para la salud de la mujer o el varón, por ejemplo una infección genital que afecte la producción espermática o una tumoración ovárica que afecte la ovulación. Dicho de otra manera una dificultad para concebir puede ser el síntoma de un problema de salud serio. Por otro lado, si el estado de salud materno no es adecuado, la fertilidad puede estar afectada y en estos casos es preferible corregir primero el estado de salud que a su vez corregirá la fertilidad en lugar de forzar que se dé el embarazo con un alto riesgo de complicaciones para el bebé y para la madre.

 

Como puedes ver la dificultad para concebir no es en si misma un problema de salud y en la evaluación del tratamiento hay que evitar que éste afecte el estado de salud de la mujer.

 

Dependiendo del factor alterado y su impacto en la fertilidad, el médico puede optar por diferentes opciones quirúrgicas o de tratamiento médico. Entre el 15 y el 25% de los casos son catalogados como infertilidad inexplicable, esto significa que después de un estudio detallado de todos los factores no se identifica ninguna anormalidad.

 

En la gran mayoría de estos casos se presentará un embarazo en forma espontánea en los siguientes dos años, sin embargo algunos centros de tratamiento de la fertilidad, en estos casos y en los casos en los que el factor alterado no pueda ser resuelto se opta por un tratamiento de fertilidad asistida que puede ser tan sencillo como una inseminación artificial o tan complejo como una fertilización in Vitro o una transferencia intracitoplasmática de gametos.

 

Pero en cualquier caso el médico debe ofrecer a la pareja información completa sobre el tipo de tratamiento, la eficacia esperada, contratiempos y consecuencias, y el tiempo esperado de respuesta.

 

El médico debe estar abierto a escuchar y comprender los aspectos morales y éticos que la pareja pueda tener sobre algunos tratamientos y estar dispuesto a ofrecer alternativas en el caso de objeciones.

 

Para poder tomar una decisión sobre el tratamiento a seguir, la pareja debe considerar elementos como:

  • Elegir un médico especialista recomendado y que sea de su confianza, con quien puedan aclarar sus dudas.
  • Que tenga buen porcentaje de éxito en parejas que hayan tenido alguna dificultad similar.
  • Costo, que lo puedan llevar a cabo de acuerdo a sus ingresos.
  • Consecuencias o “efectos secundarios”, como embarazos múltiples.
  • Que no traiga mayor presión para la relación entre ellos.
  • Lo más importante: Estar conscientes que no existe un tratamiento ideal, y que tal vez se presenten fallas, sin embargo, esto solo debe servir para fortalecer su unión.

 

 

Así mismo con frecuencia el personal de salud a cargo del tratamiento en estos casos puede pasar por alto que es importante que la pareja tenga en mente la posibilidad de una adopción como parte de las opciones que la pareja puede elegir. Es una opción de vida que representa para muchos la posibilidad de amar el doble. Recordemos que los seres humanos tenemos una capacidad enorme para amar, la cual no se limita con la consanguineidad.

 

Cualquiera que sea la decisión de la pareja, debe estar basada en el diálogo y después de haber evaluado cada una de las opciones, analizando tanto las ventajas como los riesgos que cada una de ellas conlleva.