Estreñimiento en el embarazo

Aunque nunca hayas padecido de estreñimiento, es de esperar que en un grado u otro se pueda presentar durante el embarazo. Las modificaciones en los patrones de nutrición, la ingesta de suplementos de hierro y los cambios propios del embarazo, disminuyen la velocidad del transito intestinal, aumentando la probabilidad de problemas digestivos.

Las causas más importantes para el estreñimiento durante el embarazo son los niveles elevados de progesterona, que por un lado evitan que el útero tenga contracciones antes de tiempo, pero al mismo tiempo disminuye la velocidad con la que se mueve el tracto digestivo. Además el desarrollo normal del embarazo requiere tomar mayor cantidad de agua, y si no se ingiere la cantidad adecuada, el volumen de líquido dentro del tracto digestivo disminuye, empeorando el problema de estreñimiento y endureciendo las heces fecales.


Sin embargo hay muchas cosas que puedes hacer para evitarlo, entre ellas:

  1. Tomar de 2 a 3 litros de agua diarios, como mínimo, una sencilla medida es beber tanta agua como requieras para que la orina sea transparente.
  2. Beber líquidos tibios o calientes después de levantarse, siempre y cuando no sufras de acidez o náuseas.
  3. Consume preferentemente cereales integrales, leguminosas. Fruta, verdura cruda, y ensaladas frescas, cuidando que estén bien lavadas. Recuerda que cocer mucho la verdura destruye la fibra y su efecto benéfico. Hay una receta sencilla, si la verdura es blanda cuando la consumes está demasiado cocida.
  4. Consumir ciruelas pasa, higos, pasas y jugo de ciruela si no tienes actividad uterina anormal o riesgo de nacimiento prematuro. Algunos de estos productos pueden causar las contracciones uterinas antes de tiempo.
  5. Realizar diariamente una actividad física como caminar o nadar, siempre y cuando tu médico lo permita.

El estreñimiento y sus consecuencias son una de las molestias más comunes en el embarazo, si no cuidas tu alimentación, puedes además presentar hemorroides o lesiones anales.
En tus manos está la solución. Estos sencillos cambios en tu alimentación y nutrición diaria pueden ayudarte a evitar este tipo de molestias y seguir disfrutando de tu embarazo.