Preparándote para una cesárea

Tal vez el escuchar que tu bebé nacerá por medio de una cesárea pueda darte un poco de inseguridad y miedo. Sin embargo, a pesar de ser un procedimiento quirúrgico mayor, la frecuencia con la que se lleva a cabo ha aumentado gradualmente en los últimos años y actualmente se realiza cada vez más en todo el mundo.

En sí la cesárea es una cirugía que permite el nacimiento del bebé a través de una incisión en la pared abdominal y el útero. Y aunque puede realizarse por medio de diferentes técnicas, para describir la preparación que se requiere, podemos clasificarla en cesárea de emergencia y cesárea programada.

La cesárea programada se realiza antes de que se inicie el trabajo de parto y es esencial corroborar el estado de madurez del bebé, es decir, que se haya completado su período de gestación.

 

Para comprobar la madurez del bebé, debe obtenerse la edad de gestación a través del expediente médico en donde se verifica de que para la fecha de la cesárea programada el embarazo tiene 39 semanas o más.

Esta fecha debe estar basada en:

-Récords confiables de exámenes de embarazo positivos en determinada fecha o

-Ultrasonidos realizados en edades tempranas del embarazo antes de la semana 20 en donde el tamaño del bebé en esa fecha concuerde con una edad del embarazo de 39 semanas o más para la fecha programada de la cesárea.

En los casos en los que los exámenes de rutina durante el embarazo o la historia médica no establecen con claridad la edad del embarazo y existen dudas sobre si el bebé tiene la maduración adecuada para nacer, el médico puede utilizar otros métodos como la amniocentesis. Este es un estudio que se lleva a cabo con el objetivo el obtener una muestra de líquido amniótico mediante una punción para procedimientos diagnósticos.

Debido a que la cesárea es un procedimiento quirúrgico mayor, necesita una preparación especial por parte de la madre. Como en cualquier otra cirugía se requiere el ayuno de al menos 12 horas antes de que se realice el procedimiento. Entrar a cirugía con el estómago lleno puede aumentar el riesgo de que se presente vómito. Además estando bajo los efectos de la anestesia y en posición boca arriba, las vías respiratorias pueden bloquearse con el vómito (bronco aspiración).

Es recomendable que la madre que no tenga ningún cuadro de infección respiratoria o urinaria. Si se llegan a presentar estas infecciones, siendo un caso no urgente el médico puede optar por diferir la cirugía unos cuantos días para controlar la infección.

Es frecuente que el médico indique una o dos dosis de antibióticos antes de la cirugía y pedirte que llegues al hospital varias horas antes para los procedimientos de rutina. Éstos consisten en colocar una vía de acceso en las venas para poder administrar medicamentos, es decir colocar un suero, además esto sirve para poder darte la cantidad de líquidos y glucosa que tu y tu bebé requieren, ya que han estado en ayunas por 12 horas.

Dependiendo de cada caso es posible que el médico pida la aplicación de un enema varias horas antes de la cirugía. Es recomendable recibir la visita del equipo de anestesiología antes de la cirugía para que te expliquen los procedimientos y revisen tu historial médico.

Si se trata de una cesárea programada, habitualmente se llega al hospital varias horas antes, e inclusive dependiendo de la hora de la cirugía, la noche anterior. Durante este tiempo vas a recibir la visita de varios equipos médicos que verificarán tu historial médico y el de tu bebé y te explicarán el procedimiento con más detalle.

Es posible que te asignen un cuarto temporal y llegues a tu habitación definitiva hasta después de la recuperación de la cesárea. Habitualmente dependiendo de la reglamentación y espacios o salas de espera del hospital, tus familiares podrán estar en dichas áreas mientras se realizan los preparativos para llevar a cabo la cesárea.

Es importante seguir las recomendaciones y evitar por completo comer o beber un poco de agua, café o algún antojo  si te han pedido mantener el ayuno. Puede ser que este tiempo antes de la cirugía te parezca muy largo e innecesario. Pero a diferencia de una cesárea de emergencia, en los casos programados se tiene el tiempo para verificar todo varias veces y aumentar la seguridad tuya y de tu bebé al máximo. Así que no te desesperes, un par de horas en calma pueden mejorar mucho la seguridad tuya y de tu bebé.

Como en cualquier otra condición médica, durante el embarazo o el parto puede haber complicaciones. Enfermedades maternas, del bebé, accidentes o complicaciones en el trabajo de parto pueden requerir de una cesárea de urgencia para tratar de corregir el problema, evitar un daño mayor o salvar la vida de la madre y del bebé.

Cuando se trata de una cesárea de urgencia, debes de tener en mente de que todo el equipo está trabajando coordinadamente para el bienestar de ambos. Aún en medio de la urgencia van a explicarte los procedimientos quirúrgicos y de anestesia mientras el resto del personal hace las preparaciones adecuadas. Aún con la urgencia del procedimiento, la seguridad tuya y de tu bebé son muy importantes. Pero también es importante actuar rápidamente en beneficio de la salud de ambos. Por ello es posible que en estos casos la aplicación de los medicamentos o antibióticos, la discusión y explicación del procedimiento y la anestesia suceda todo al mismo tiempo.

Como la gran mayoría de las cesáreas de urgencia ocurren cuando estás en trabajo de parto, es posible que o te encuentres en ayuno o hayas comido muy poco en las últimas horas. Pero en cualquier caso, al tratarse de una urgencia, el personal médico tendrá que actuar aunque no exista el ayuno adecuado o esté presente una infección respiratoria o urinaria.

Es frecuente que se mantenga la monitorización de la frecuencia cardiaca del bebé hasta antes de iniciar la cesárea. En estos casos, dependiendo de las áreas físicas del hospital, te trasladarán al área quirúrgica que habitualmente se encuentra muy cerca del área de observación o trabajo de parto.

En algunos hospitales se permite la presencia de los familiares en la cesárea, pero limitado a la gravedad del caso y las reglamentaciones del hospital. En casos de gran urgencia es preferible que todo el equipo médico esté concentrado en atenderte a ti y a tu bebé sin ninguna distracción.

En la madre también se llevan a cabo cuidados especiales de preparación. Dentro del área quirúrgica si no se ha colocado con anterioridad un catéter para la anestesia epidural, te pedirán que te pongas de lado en posición encorvada para colocar el catéter.

Debes de estar tranquila y comentar con tu anestesiólogo lo que estás sintiendo. Aunque puede ser un poco incómoda la posición para recibir la anestesia, durará por unos cuantos minutos, recuerda que es esencial para poder realizar la cesárea cuanto antes.

Después de la anestesia epidural te colocarán boca arriba, pero inclinada hacia tu lado izquierdo, para evitar que el peso de tu bebé dificulte la circulación de las piernas. Es posible que en poco tiempo sientas la parte inferior de tu cuerpo pesada y si tenías molestias del trabajo de parto, éstas van a disminuir rápidamente.

Como parte normal del procedimiento es común que veas mucha gente en actividad mientras realizan un aseo de los genitales, colocan una sonda urinaria, verifican o colocan un suero en el brazo y preparan la región quirúrgica rasurando la parte baja del abdomen.

Poco después se inicia el aseo quirúrgico del abdomen con un jabón especial y es posible que sientas solo el movimiento del abdomen mientras realizan el aseo. Durante todo este tiempo tu médico se está preparando y aunque estarás rodeada de su equipo médico y el de anestesiología es posible que no le veas por unos minutos mientras se asea para la cirugía.

Posteriormente colocarán unas sábanas especiales que cubren tu cuerpo, desde los pies hasta el cuello dejando al descubierto el área de la cirugía. Todo listo, tu bebé y tú están listos, deja todo en manos de tu equipo médico…

Tú puedes participar y ayudar durante la cesárea para que sea todo un éxito Pregunta todas tus dudas en detalle, trata de seguir al pie de la letra las indicaciones y verificar si no entiendes algo. En la preparación, sobre todo en la cesárea de urgencia es normal que sientas ansiedad o miedo al procedimiento, el estar tranquila y tratar de cooperar con tu equipo médico es importante para que todo salga bien durante el procedimiento.

La cesárea es una manera de que nazca tu bebé. Ten la confianza y seguridad que aunque sea por emergencia o programada todo el personal médico estará a tu cuidado para que pronto puedas conocer y abrazar a tu bebé.