Ultrasonido

El ultrasonido ha cambiado de manera dramática la manera en la que tanto el padre como la madre se identifican con el embarazo. El poder tener una imagen visual del bebé desde etapas tempranas en lugar de tener que esperar al nacimiento o a sentir los movimientos fetales para tener una forma “física” de entrar en contacto con el bebé, ha cambiado por completo nuestra visión y perspectiva del embarazo.

Ecografía o Ultrasonido son palabras que se han vuelto habituales en relación a un embarazo y su cuidado, para una mujer embarazada el ultrasonido muchas veces es considerado como una ventana para poder ver dentro de ella y saber cómo se encuentra su bebé. Es importante conocer su funcionamiento, pues al igual que en otras técnicas el no saber cómo funciona puede hacernos esperar más de lo que en realidad logra ofrecer, o sus resultados confundirnos, más que ayudarnos.

¿Sabes cómo funciona un ultrasonido?

Verás, básicamente consiste en una computadora que genera una  pequeña descarga eléctrica sobre una serie de cristales de cuarzo que se encuentran colocados en el transductor. El transductor es la pieza que entra en contacto con tu piel, ya sea sobre el abdomen o dentro de la vagina protegido por un protector plástico especial. Estos cristales al recibir la descarga eléctrica cambian rápidamente de forma y este cambio genera un sonido al mover las moléculas de aire a su alrededor. El sonido que se genera se encuentra en un rango que no podemos oír los humanos, así que no te preocupes, tu bebé no corre ningún riesgo y tampoco escuchará ningún sonido.

El equipo puede modificar la intensidad y frecuencia en la que se mueven los cristales permitiendo mayor profundidad o enfocar las ondas de sonido hacia cierto punto. Cuando las ondas llegan al bebé en los tejidos poco densos como el líquido, el sonido cruza de un lado a otro, pero si el sonido llega a un tejido denso como un hueso, rebota y cuando regresa al transductor hace vibrar de nuevo al cristal y se produce un efecto inverso. Ahora el sonido mueve al cristal, genera una pequeña descarga eléctrica y la suma de todas estas descargas analizadas en la computadora se convierten en una imagen en el monitor del equipo. Como estos cristales funcionan a gran velocidad se produce una imagen similar a la de una película en donde muchas imágenes individuales que cambian rápidamente producen el efecto de movimiento.

Como puedes ver, es un efecto similar al del sonar de un submarino, y el perfeccionamiento en el proceso de la información por medio de las computadoras dentro del equipo permite calcular también la profundidad del tejido creando una imagen en tercera dimensión. No se trata de una fotografía donde la imagen es captada tal cual es en un equipo, sino una reconstrucción de la imagen por una computadora que utiliza la densidad y profundidad del tejido para los cálculos.

La interpretación de estas imágenes es una de las herramientas más valiosas con las que cuenta tu médico para evaluar el desarrollo de tu bebé. Los nuevos equipos de ultrasonido permiten obtener datos importantes además de la medición y cálculo de edad y peso del bebé. Ahora además ofrecen información sobre el funcionamiento de diferentes órganos y sistemas al poder medir la velocidad con la que circula la sangre (flujo sanguíneo) en estos mismos.

Ultrasonido en el primer trimestre…

Una vez que se ha confirmado el embarazo, como cualquier mamá quisieras saber todo sobre tu bebé, y estar pendiente de su crecimiento y desarrollo, sobre todo en los primeros tres meses en donde sabes que se determinan los aspectos más importantes de su formación.

Esto ha aumentado el volumen de solicitudes de ultrasonido  en etapas muy tempranas en el embarazo y en conjunto con equipos de ultrasonido más sofisticados nos han permitido asomarnos dentro del vientre materno, donde ocurre el increíble desarrollo del bebé en los primeros meses. Este mundo maravilloso en los primeros tres meses no está exento de peligros, es en esta etapa en donde se pierden la mayoría de los embarazos por problemas en su desarrollo.

Como puedes imaginar, no es sencillo obtener imágenes claras en estos primeros meses. ¿Por qué?

Pues porque en la semana 5 de embarazo, aproximadamente cuando se hace el primer ultrasonido, el bebé tiene el mismo tamaño que un pequeño grano de café, se encuentra colocado entre 10 y 15 centímetros por debajo de la piel de tu abdomen hacia la pelvis y para poder llegar a él, el ultrasonido tiene que cruzar capas de piel, músculo, la vejiga y el útero.

Para lograr obtener mejores resultados, tu médico o profesional de salud pedirá que llegues a la cita con la vejiga llena, es decir, que tomes agua con anterioridad. Esto es porque el sonido viaja mejor en líquido y la vejiga llena eleva un poco el útero, facilitando la obtención de imágenes. Este ultrasonido es cuando se coloca el transductor sobre la piel.

Hay una segunda técnica llamada transvaginal, y aunque te puede parecer más incómoda, en realidad es mejor a esta edad del embarazo ya que no requiere la vejiga llena, y el transductor se coloca mucho más cerca del bebé, permitiendo imágenes más claras y precisas.

Aunque en un embarazo normal no es indispensable el realizar un ultrasonido en el primer trimestre, cuando existen complicaciones o se requiere realizar un ultrasonido en esta etapa del embarazo por condiciones de salud maternas o del bebé, el ultrasonido puede determinar la posición, edad del embarazo y evaluar el desarrollo del embarazo e identificar alteraciones en los ovarios o en el útero. En los casos en los que se sospeche un embarazo ectópico (cuando el bebé se implanta fuera del útero), el ultrasonido puede ayudar a la detección a tiempo y disminuir el riesgo de complicaciones maternas serias.

En forma habitual un ultrasonido transvaginal debe poder identificar el saco del embarazo cuando los niveles de hormona del embarazo en sangre lleguen entre los 1500 a 2000 mlU/ml. Alrededor de la semana 5 de embarazo, por lo general se puede ver con claridad el saco dentro del útero. Si no es el caso, debe de sospecharse un embarazo ectópico.

¿Se puede calcular la edad del bebé en el primer trimestre con un ultrasonido?

Sí es posible. Para calcular la edad en el primer trimestre el ultrasonido utiliza básicamente dos técnicas. Medir el saco gestacional, o medir el tamaño del embrión. Para la primera, como el saco tiene siempre una forma irregular se toman diferentes medidas y se calcula un promedio, aunque es una técnica sencilla es un poco menos precisa que la medición del tamaño del embrión desde la cabeza hasta su pelvis. Esta técnica llamada CRL es la más precisa para calcular la edad en esta etapa del embarazo y sólo hasta finales del primer trimestre la medición de la cabeza del bebé ofrece una eficacia similar.

La forma del saco, la velocidad de crecimiento del saco y del embrión y la presencia de frecuencia cardiaca son algunos de los parámetros que se utilizan para determinar la evolución del embarazo por ultrasonido durante el primer trimestre.

Por ejemplo no son buenas noticias tener un saco de forma muy irregular, un saco mayor a 16mm sin embrión, un embrión de más de 5 mm sin que se identifique la frecuencia cardiaca. A esta edad no es tan importante saber qué frecuencia cardiaca tiene, ya que en forma normal varía mucho, sino conocer si se encuentra presente o no.

El ultrasonido también permite evaluar el útero y los ovarios en búsqueda de tumoraciones o anormalidades que puedan afectar el desarrollo del embarazo. Es importante identificar las características de los ovarios y es mucho más sencillo obtenerlas por ultrasonido vaginal.

Ultrasonido en el segundo trimestre.

A diferencia de los primeros tres meses, en el segundo trimestre el crecimiento del útero permite visualizar con facilidad el embarazo utilizando la técnica abdominal y sólo en algunas situaciones muy específicas se requiere utilizar la técnica transvaginal.

Como el sonido se transmite mejor en medios líquidos que en sólidos, es posible que el médico te indique acudir al ultrasonido con la vejiga llena o con algo de deseos de orinar ya que la vejiga llena desplaza hacia arriba al útero y la transmisión del sonido por la orina contenida en la vejiga permite ver mejor al bebé sobre todo en la primera mitad del segundo trimestre. En la segunda mitad del trimestre, el útero ha crecido tanto que se encuentra cerca de la pared anterior del abdomen y no se requiere tener la vejiga llena para ver con claridad al bebé.

A diferencia del estudio durante el primer trimestre que toma aproximadamente 20 minutos, en el segundo trimestre puede durar de 20 a 40 minutos en promedio ya con el embarazo de mayor tamaño se puede obtener más información del desarrollo del bebé. Aunque es posible realizar el estudio si te encuentras recostada sobre un costado, si lo toleras es preferible estar completamente acostada sobre tu espalda. Después de aplicar un gel sobre el abdomen, el médico moverá el transductor sobre el vientre para integrar una serie de imágenes que le permiten evaluar el embarazo. Aunque cada paciente puede requerir la investigación especifica de ciertas áreas, por lo general en un ultrasonido en el segundo trimestre se busca:

  1. Identificar que la edad del embarazo coincida con la edad de acuerdo a la fecha de última menstruación. El cálculo de la edad del embarazo es tan preciso en el segundo trimestre que tiene mucho más valor para predecir la fecha de parto que los ultrasonidos en edades más avanzadas del embarazo. Por lo general se utilizan medidas de la cabeza, el fémur y la circunferencia del abdomen para calcular la edad y peso del bebé.
  2. Evaluar los movimientos y frecuencia cardiaca del bebé.
  3. Evaluar la cantidad de líquido amniótico. Aunque a esta edad del embarazo no se puede medir con precisión, se puede obtener una idea de si la cantidad de líquido amniótico es normal.
  4. Investigar la posición de la placenta, antes de la semana 20 puede ser difícil evaluar si la placenta presenta una implantación anormal, si existe duda sobre la posición, el médico puede solicitarte que se repita el estudio alrededor de la semana 20 de embarazo.
  5. La detección de anormalidades en el desarrollo del bebé por ultrasonido es más sencilla en el segundo trimestre cuando su tamaño permite definir con mayor claridad sus estructuras y órganos. El identificar por ultrasonido ciertos marcadores como la acumulación de líquido en la parte posterior del cuello puede ser indicación en conjunto con otras variables de un riesgo mayor para que el bebé padezca alteraciones genéticas. En estos casos se puede requerir un estudio más detallado y el completar la investigación con otros marcadores detectados en sangre y de ser necesario, una muestra de líquido amniótico.

En conjunto con la evaluación del desarrollo del bebé en el segundo trimestre se busca identificar si existen alteraciones en la formación de por ejemplo la columna vertebral, el sistema nervioso central, corazón, placenta y cordón umbilical, así como los grandes órganos y extremidades.

  1. Cuello Uterino. Aunque se pueden requerir mediciones en etapas más avanzadas del embarazo, en el segundo trimestre se puede evaluar por ultrasonido si la longitud y forma del cuello del útero son adecuadas y comparar la localización de la placenta con respecto al orificio del cuello uterino.

Ultrasonido en el tercer trimestre.

Para el tercer trimestre, en la gran mayoría de los embarazos ya se ha realizado al menos un ultrasonido. Uno de los objetivos primordiales en la evaluación a través de éste método es el comparar los datos obtenidos en los primeros ultrasonidos con el del tercer trimestre. Por ello es muy importante que si has cambiado de médico o tienes los resultados de los ultrasonidos previos los conserves muy bien y los lleves contigo cuando acudas al ultrasonido de este trimestre.

Hay factores que ayudan a tener un mejor retrato del bebé durante esta etapa del embarazo, entre ellos están; el tamaño del bebé, mayor cantidad de líquido amniótico y el hecho de que el bebé se pasa mayor cantidad de tiempo quieto. Todo esto facilita el poder visualizar mejor la cara, extremidades y otras partes del cuerpo con gran detalle utilizando la recomposición de las imágenes por computadora que genera las imágenes en tercera dimensión.

Sin embargo aunque es una gran experiencia lograr ver por primera vez las facciones de nuestro bebé no hay que perder de vista que el objetivo del ultrasonido en este trimestre es evaluar cómo se está desarrollando e identificar riesgos que puedan ocurrir en los últimos meses, ya habrá tiempo de tomarle muchas fotos cuando nazca.

El cálculo de la edad del bebé utilizando la medición de diferentes partes de su cuerpo va perdiendo eficacia conforme avanza la edad del embarazo, no tanto por la técnica del ultrasonido sino por las variaciones normales que tiene cada persona al crecer. Por ejemplo si tu mides la estatura de un recién nacido, es posible que puedas calcular la edad con un margen de error de un par de semanas, pero si mides la estatura de una persona adulta y quieres calcular su edad o peso solo en base a esto vas a tener un margen de error muy grande. De la misma manera es más eficiente el tamaño del bebé para calcular la edad y el peso en los primeras 20 semanas que en las últimas semanas del embarazo, por ello las mediciones del ultrasonido en los últimos tres meses no son del todo confiables para calcular la edad y peso del bebé, y los resultados deben de compararse con medidas anteriores. Esto es causa frecuente de angustia, cuando tu médico te reporta que el ultrasonido muestra una diferencia en la edad o en el peso que esperabas para el final del embarazo.

Pero es en esta última etapa del embarazo cuando el ultrasonido nos proporciona datos sobre el funcionamiento de los órganos del bebé, utilizando las imágenes de los diferentes órganos y utilizando la técnica Doppler de medición de flujo sanguíneo en esos órganos. Por ejemplo se pude determinar la velocidad en la que fluye la sangre al cerebro o los riñones, la cantidad de grasa subcutánea que está acumulando el bebé, si está pasando líquido amniótico hacia el estómago (lo cual es totalmente normal), si está teniendo movimientos respiratorios, si mueve bien las piernas o abre los ojos, etc.

Otro aspecto importante de la evaluación en los últimos tres meses, es la cantidad de líquido amniótico, y la estructura y flujo sanguíneo en la placenta y el cordón umbilical para evaluar la capacidad de ofrecer al bebé los nutrientes y elementos esenciales que requiere.

El combinar algunas de estas mediciones con la posición y movimientos del bebé medidos por ultrasonido se puede generar un puntaje llamado Perfil Biofísico Fetal que sumando puntos por movimientos del bebé, movimientos respiratorios, cantidad de líquido amniótico, frecuencia y flujo cardiacos por ultrasonido y agregando un estudio de cardiotocografía o monitoreo de frecuencia cardiaca fetal se calcula un puntaje que sirve para evaluar el estado de salud del bebé. Esta técnica por lo general se limita a aquellos embarazos con alto riesgo de complicaciones para el bebé.

Algunos aspectos importantes que debes considerar es que el ultrasonido en el tercer trimestre puede tomar mucho más tiempo que en los dos primeros trimestres, tanto por la complejidad de la información que tu médico tiene que obtener como, por el tamaño y posición del bebé. Además, a esta edad del embarazo el tamaño del útero puede comprimir el retorno venoso de la sangre de las piernas es frecuente que al estar acostada boca arriba por cierto tiempo puedas sentir mareo, es importante que avises a tu médico de inmediato para que corrigiendo tu posición (al sentarte un poco o acostarte del lado izquierdo) se quite la molestia y evitar que tu presión arterial baje demasiado.

Como podrás ver, el ultrasonido es una de las herramientas más importantes con las que cuenta tu médico para evaluar a tu bebé y su desarrollo. Y aunque es normal que como mamá desees ver el mayor número de veces a tu bebé, es el médico quien determina la frecuencia y el tipo de ultrasonidos que se llevan a cabo.

Así que no te preocupes si no se realizan con la frecuencia que esperas. Si no hay ningún síntoma anormal como sangrado y dolor, y no hay datos de un embarazo de alto riesgo o de condiciones médicas maternas que puedan afectar al embarazo, el realizar un ultrasonido en cada visita no te ofrece ni a ti ni a tu bebé ventaja alguna.

Es preferible que durante toda esta etapa no dejes de cuidarte, llevando una buena alimentación y evitando los factores que pueden afectar la evolución de tu bebé.