Diabetes gestacional

El embarazo implica grandes cambios y adaptaciones del cuerpo, modificaciones en hábitos de actividad física y alimentación. Por otro lado socialmente en ciertas culturas la idea de “comer por dos” es tan arraigada que a la mujer embarazada se le presiona para comer excesivamente.

Todos estos factores sumados al riesgo de un factor genético para padecer diabetes hacen que durante el embarazo muchas mujeres se conviertan temporalmente en diabéticas aún sin saberlo.

¿Sabes lo que es la diabetes gestacional? La definición más sencilla es cuando una mujer embarazada desarrolla por primera vez una alteración anormal del azúcar, se da un aumento de azúcar en sangre y orina. Cuando este aumento surge en el embarazo y desaparece después del parto se denomina “diabetes gestacional”.

Y aunque desde hace 40 años se identifica como una de las complicaciones más frecuentes del embarazo, todavía existe controversia sobre cuál es la mejor manera de identificarla y de tratarla.

Se estima que en promedio, alrededor de 5 de cada 100 mujeres embarazadas pueden padecer diabetes gestacional sin saberlo. El número real de mujeres que la padecen en realidad es desconocido debido a que no existe todavía un estándar claro para definir e identificar a las mujeres con diabetes gestacional y las diferencias que existen entre grupos étnicos. Por ejemplo sabemos que puede ser más frecuente en algunas culturas, como en la población hispana, debido a factores genéticos, culturales y de alimentación.

…hay factores que favorecen la aparición de la diabetes gestacional…
Tu peso y nutrición antes del embarazo juegan un importante rol para determinar el riesgo de diabetes gestacional, aunque también puede aparecer en mujeres que no presentan factores de riesgo. La probabilidad de adquirir diabetes gestacional aumenta considerablemente en relación al peso materno antes del embarazo.

Por ejemplo, una mujer con peso superior a lo normal tiene al menos 2 veces mayor riesgo de desarrollarla que una mujer que está en su peso normal. Si el peso antes del embarazo es tan alto como para ser considerado obesidad, el riesgo es 3.5 veces mayor y si la obesidad es severa, es más de 5 veces que en una mujer con peso normal.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Edad mayor de 25 años.
  • Diabetes gestacional en un embarazo previo.
  • Haber tenido un bebé “grande” (mayor de 4 kg)
  • Tener familiares cercanos con diabetes.
  • Complicaciones en embarazo previo (ejemplo: muerte fetal).
  • Nativas americanas, asiáticas, hispanas, afroamericanas.
  • Tener síndrome de ovario poliquístico.

¿Por qué se presenta la diabetes gestacional?

No se conocen con exactitud las causas, sin embargo se sabe que las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina materna. El cuerpo estando o no embarazada cambia muchos de los alimentos que consumimos en azúcar, y es transportada por la sangre hacia las células del cuerpo que bajo la acción de la insulina entran en las células para que éstas la conviertan en energía.

Al presentarse resistencia a la acción de la insulina, se elevan los niveles de azúcar en la sangre materna por arriba de lo normal lo que se conoce como hiperglicemia e impide que las células utilicen el azúcar, obligando a consumir más, convertir grasa en azúcar o utilizar otras fuentes de energía. Todos estos factores pueden afectar tu salud y la del bebé.

Estos cambios son más o menos iguales en la mujer que es diabética desde antes del embarazo, sin embargo en esos casos existen otros riesgos, como alteraciones en el desarrollo del bebé, pues el cambio en el metabolismo del azúcar está presente desde el momento de la concepción.

Por otro lado, en los casos de diabetes gestacional no se tiene este riesgo porque el metabolismo del azúcar es normal en la primera mitad del embarazo, y como estos cambios ocurren en respuesta a las hormonas de la placenta, se manifiestan a partir de la segunda mitad del embarazo.

Aunque no se tiene el riesgo que se presenten defectos en el desarrollo del bebé en la diabetes gestacional, existen otras complicaciones.

Cuando una diabetes gestacional no es diagnosticada a tiempo o no se controla adecuadamente, el páncreas materno produce gran cantidad de insulina en respuesta a los niveles elevados de glucosa.

La insulina de la madre no puede cruzar la placenta, pero la glucosa que también se encuentra elevada, sí cruza la placenta y eleva los niveles de glucosa en el bebé. En respuesta, el bebé produce niveles elevados de insulina. Los niveles elevados de insulina producida por el bebé en conjunto con los niveles elevados de glucosa que recibe de la madre, hacen que el bebé aumente de peso.

Este cambio produce un crecimiento del bebé y aumento en la cantidad de grasa en su cuerpo superior a lo normal, A estos bebés que tienen un peso y tamaño superior a lo normal se les llama “macrosómicos”.

¿Cuáles son los riesgos más comunes que puede presentar un bebé cuya madre padece diabetes gestacional?

  • Mayor probabilidad de complicaciones o lesiones durante el parto y una mayor probabilidad de nacimiento por cesárea. En estos casos como el bebé puede tener un peso superior al normal al nacimiento, con mayor frecuencia se producen lesiones en los hombros y clavículas en el bebé durante el parto. También existe un aumento de riesgo de sufrimiento fetal durante el trabajo de parto, baja escala de Apgar al nacimiento o la probabilidad de requerir cuidados intensivos neonatales.
  • Durante las primeras horas o días después de nacer, el bebé puede tener dificultad para controlar su temperatura y sus niveles de glucosa en sangre. Debido a que la sangre materna tiene niveles elevados de glucosa y esta pasa libremente hacia el bebé, éste se acostumbra a producir grandes niveles de insulina para manejar los niveles elevados de glucosa. Pero una vez que nacen y se corta el cordón dejan de recibir grandes niveles de glucosa, pero el bebé sigue produciendo niveles elevados de insulina, lo que provoca una baja importante de glucosa en el recién nacido que puede ser peligrosa si no se vigila adecuadamente.
  • Además existe una relación entre los altos niveles de glucosa y un retraso en el proceso de maduración normal de los pulmones cuando nace el bebé, facilitando problemas respiratorios por inmadurez pulmonar en el recién nacido.
  • Como durante el embarazo el páncreas del bebé se acostumbró a producir grandes cantidades de insulina, durante su infancia y adolescencia, estos bebés tienen mayor riesgo de tener sobrepeso, obesidad y desarrollar diabetes cuando sean adultos.
  • Aunque se sabe que los niveles de glucosa e insulina durante el embarazo pueden ¨programar¨ un mayor riesgo de que el bebé sea obeso o diabético cuando sea adulto, también existe una relación directa en el estilo de vida, ejercicio y nutrición de la familia que tendrá el bebé. Por ejemplo, es más frecuente tener diabetes gestacional en mujeres con nutrición inadecuada y bajo nivel de ejercicio, y en estos casos, si no se corrigen los hábitos de alimentación y ejercicio, el niño tendrá este ejemplo durante su infancia y es más probable que desarrolle obesidad o diabetes.

¿Y los riesgos para las mamás que padecen diabetes gestacional?

  • La madre con diabetes gestacional presenta un mayor riesgo para desarrollar enfermedad hipertensiva durante el embarazo que la madre que no tiene diabetes, además este riesgo se aumenta si se agregan factores de riesgo como edad materna avanzada y obesidad.
  • Se calcula que hay mayor probabilidad de amenaza de parto prematuro en las madres diabéticas; el mecanismo por el cual se desarrolla es desconocido. Una de las causas podría atribuirse al aumento de líquido amniótico (polihidramnios) que se produce en las pacientes diabéticas que no tienen un adecuado control.
  • Debido a los riesgos fetales como la macrosomía, en una mujer con diabetes gestacional esta condición aumenta la incidencia del nacimiento por cesárea.
  • Por otro lado la madre que es diagnosticada con diabetes gestacional, tiene un mayor riesgo de desarrollar años posteriores una diabetes mellitus tipo 2.

Como puedes ver, la diabetes gestacional y sus consecuencias son un serio problema de salud para la mamá y para el bebé. No sólo en el corto plazo sino que también puede afectar a futuro la salud del bebé. Es por ello de gran importancia detectarla a tiempo.

¿Cómo se detecta?

Como no existen síntomas, el primer paso es pensar en ella y en la probabilidad de adquirirla. Aunque existe controversia sobre cuál es el mejor estudio de laboratorio para identificarla, en la mayoría de los casos se realizan pruebas en sangre a partir de la semana 24 de embarazo y debe realizarse a todas las mujeres embarazadas, sin importar si existen factores de riesgo o no.

Por lo general estos exámenes implican el tomar un líquido que contiene cierta cantidad de glucosa y se miden los niveles en sangre entre una y tres horas después del consumo de la glucosa. Los resultados pueden ayudar a identificar si se está en riesgo de desarrollar diabetes gestacional y por ello se recomienda que en todo embarazo se realice alguna de las pruebas para detectarla.

Una vez que se tenga el diagnóstico, la dieta adecuada y un programa de ejercicio adecuado, son los factores primordiales para el tratamiento. Sin embargo todavía existe mucha controversia sobre cuál es el tratamiento ideal y cuáles son los niveles ideales de glucosa en sangre durante el embarazo.

En la actualidad casi la mitad de los casos requieren además de la dieta y el ejercicio la administración de insulina para controlar los niveles de glucosa, pues se considera que prevendrá las complicaciones en el embarazo. Sin embargo, aún con estas medidas, no se ha logrado una disminución en la frecuencia de bebés con peso superior al normal durante el parto (macrosomía fetal).

La gran mayoría de las mujeres disminuyen su actividad física durante el embarazo, limitándose a caminar durante las actividades habituales. Sin embargo, existe evidencia que los mejores resultados en el tratamiento y prevención de la diabetes gestacional se obtienen cuando se desarrolla y lleva a cabo una dieta y programa de ejercicio específico para cada mujer, dependiendo de sus condiciones nutricionales y de actividad física. Recuerda que un diagnóstico y tratamiento temprano de la diabetes gestacional, disminuye los riesgos para el bebé.

La mejor manera de prevenir la diabetes gestacional es evitar la obesidad en mujeres jóvenes y la mejor manera de prevenir el desarrollo de una diabetes permanente después de un embarazo con diabetes gestacional es tener una buena nutrición y un programa de ejercicio regular durante el embarazo.

¿Qué puedes hacer para mejorar tu nutrición y con ello prevenir la diabetes gestacional?

Factores como el ejercicio, recomendaciones para la hora de comer y sobretodo mejorar tu nutrición, pueden ser de gran ayuda para prevenirla. Entre algunas opciones que fácilmente puedes llevarlas a cabo.

  • Comer más despacio, mínimo tardar 20 minutos, si comes de prisa comes de más; el comer despacio permite una mejor digestión y tienes la sensación de estar totalmente satisfecha con un menor volumen de alimento.
  • Acostúmbrate a dejar el tenedor en el plato entre bocado y bocado. Evita comer mientras ves la televisión o lees el periódico; siéntate a la mesa tranquila. Muchas personas comen por aliviar la ansiedad, el enojo, la soledad o el aburrimiento, para ello, nada mejor que una caminata ligera al aire libre.
  • Evita tener a la vista dulces y otros alimentos que te aumenten de peso o dificulten el control de la glucosa.
  • Ve al supermercado siempre después de haber comido, de lo contrario tu apetito hará que compres no sólo más de lo que en realidad necesitas, sino también cosas menos nutritivas.
  • Comer entre comidas no es perjudicial cuando se elige bien. Una manzana o media toronja son alimentos ligeros que quitan el hambre.
  • Es mejor comer cinco veces al día en pequeñas porciones, que sólo dos veces pero en exceso. De esta manera mantienes un nivel más estable de glucosa que ayuda a tu bebé.
  • No incluyas azúcar, dulces, helados ni refrescos, evita los alimentos fritos y los entremeses preparados.
  • Prefiere el pescado y la pechuga de pollo, a la carne de res y de cerdo; y los vegetales verdes y amarillos a los blancos (papa). Disminuye el consumo de pan y arroz, y aumenta el de frutas y verduras que proporcionan fibra.
  • Las zanahorias crudas, los pepinos, las manzanas y el salvado, son alimentos que requieren de tiempo y energía para masticarlos y absorberlos, por lo que una persona con una dieta alta en fibra puede alcanzar el punto de satisfacción antes de comer demasiado.
  • Una dieta con alimentos que contengan fibra es mucho más voluminosa y, al ver que nos comimos un plato lleno de ensalada, no se antoja tanto los pasteles, refrescos, etc. Además, el masticar este tipo de alimentos, produce grandes cantidades de saliva y jugos gástricos; este líquido adicional se mezcla en el estómago con la comida y produce el engrosamiento de la fibra, lo que distiende el estómago y da sensación rápida y duradera de saciedad.

¿Cómo puedes hacer para hacer un plan de ejercicio en el embarazo?

Algunas condiciones médicas indican limitar el ejercicio durante el embarazo. Sin embargo, en gran parte de los casos el ejercicio además de ayudarte para prevenir o tratar la diabetes gestacional puede ayudar a prepararte para el trabajo de parto, además, si continúas ejercitándote después del embarazo, te ayuda a regresar a tu peso anterior más rápido.

En la gran mayoría de los embarazos, una caminata ligera no representa un riesgo y se ha demostrado que al menos 30 minutos diarios de una actividad física, ya sea deportiva o de placer, como una caminata ligera al aire libre, tienen un efecto protector para disminuir el riesgo de diabetes gestacional y no tienen ningún efecto negativo sobre la madre o el bebé. Otros ejercicios recomendables son la natación, ya que trabajas muchos de tus músculos, además que el agua soporta tu peso y eres menos propensa a lesionarte o lastimarte las articulaciones. Si tu médico lo aprueba, y dependiendo de tus condiciones de salud, es recomendable realizar cualquier actividad física continua durante 30 minutos todos los días.

Es importante que mientras te ejercitas pongas atención a tu cuerpo ya que no debes realizar ejercicio hasta quedar exhausta, hay que estar consciente de los datos de alarma que indiquen un esfuerzo extra, entre éstos encontramos un sangrado vaginal, fluido vaginal, contracciones uterinas, disminución en los movimientos del bebé, dolor de cabeza, debilidad muscular, inflamación y dolor de la pantorrilla.

Aunque no tengas antecedentes de diabetes en tu familia, es importante tener en cuenta estas recomendaciones y durante el embarazo realizar los exámenes para detectar a tiempo la diabetes gestacional. El impacto en tu salud es alto; muchas de estas mujeres desarrollan diabetes que persiste después del embarazo. De hecho una mujer que padece diabetes gestacional durante el embarazo, significa que el resto de su vida tiene un mayor riesgo de desarrollar una Diabetes Mellitus que una mujer que no padeció diabetes durante el embarazo.

En las revisiones médicas prenatales tú médico o profesional de salud le da especial seguimiento a tu salud y a la de tu bebé, en los casos de mujeres con diabetes gestacional se pueden requerir exámenes especiales además de la atención médica de rutina, para ayudar a detectar problemas y tomar medidas para corregirlos. Algunos de estos exámenes especiales son:

  • Control de los movimientos fetales, se lleva un registro contando los movimientos del bebé en una hora a diferentes horarios en el día, es importante detectar cuando los movimientos disminuyen.
  • Ecografía ó sonograma, éste examen nos ayuda a mitad del embarazo a detectar defectos congénitos aparentes y al final del embarazo se utiliza para ir calculando el peso de tu bebé y la cantidad de líquido amniótico.
  • Monitoreo fetal electrónico (MFE), éste examen debe realizarse semanalmente en las últimas semanas de tu embarazo.
  • Perfil biofísico, examina, la respiración fetal, movimientos, tono muscular, líquido amniótico por medio de ecografía además de incluir el MFE.

La diabetes gestacional es mucho más frecuente de lo que pensamos, y aunque sin control representa un problema para la mamá y el bebé, también su control es más sencillo de lo que pensamos si se detecta a tiempo.

Si ya te han detectado diabetes gestacional no significa que necesariamente tu embarazo o tu bebé tendrán complicaciones, pero sí que tendrás que prestar especial atención a tu nutrición, tu nivel de ejercicio y sobre todo a las indicaciones de tu médico.