Estreptococo Grupo B

¿Qué es el estreptococo del grupo B?

El estreptococo grupo B es una bacteria del grupo llamado Estreptococo B hemolíticos. Esta familia de bacterias tiene varios grupos y son una de las causas mas frecuentes de infecciones en las heridas, la piel, infecciones urinarias y respiratorias en los humanos. Es una bacteria que se puede encontrar en varias partes del cuerpo, especialmente en alrededor del ano y en el tercio externo de la vagina sin producir una infección hasta que se presentan las condiciones ideales.

¿Cómo se adquiere?

Aunque puede haber otras formas de colonización, con frecuencia el estreptococo grupo B se transmite por contacto sexual, ya que habitualmente está presente sin manifestar ningún síntoma en el área genital y rectal. En la gran mayoría de las veces no se produce una infección en el momento del contagio sino que la bacteria permanece en el área hasta que se presentan las condiciones ideales para una infección.

¿Por qué es importante en el embarazo? ¿Qué importancia tiene en el embarazo?

Las infecciones en la madre después del parto o en el bebe recién nacido son una frecuente complicación del nacimiento y ponen en serio riesgo la salud del bebé y o la de la madre. Se ha establecido con claridad que cuando esta bacteria está presente en el área genital o rectal durante el trabajo de parto o cuando la bolsa amniótica se ha roto, puede con gran rapidez ascender por la vagina hasta el útero y el bebé y producir infecciones que pueden llegar a ser muy severas. También se sabe que aunque la bacteria esté presente en los genitales, si no hay trabajo de parto y no se han roto las membranas es muy poco probable que la bacteria pueda producir una infección.

¿Qué riesgos representa para el bebé?

Cuando la bacteria asciende y entra en contacto con el bebé, si no se aplicaron antibióticos para prevenir la infección, con frecuencia se producen infecciones llamadas tempranas cuando ocurren en las primeras 24 horas o tardías cuando ocurren después de la primera semana de vida.

Las infecciones tempranas la mayoría de las veces manifiestan los síntomas durante los primeros días de vida. La bacteria puede producir infecciones severas en la sangre, neumonía, menigitis o infecciones locales en diferentes partes del cuerpo del bebé. Y como no tiene las defensas apropiadas para controlar una infección de este tipo sin el tratamiento adecuado, la infección puede llegar a ser muy severa. Entre más prematuro sea el bebé, mayor el riesgo de complicaciones serias, pues tiene menor capacidad de defenderse de las infecciones. Si tiene menos de 33 semanas la probabilidad de una complicación fatal es cercana al 30%. Contrario a lo que sucede en el caso de un bebé a término, pues con el tratamiento adecuado tiene más del 97% de posibilidades de sobrevivir a la infección.

La infección por estreptococo grupo B tardía ocurre por lo general después de la primer semana del nacimiento y en estos casos se presentan el mismo tipo de complicaciones, pero la probabilidad de problemas neurológicos es mayor que en los casos tempranos porque la bacteria tiene mayores probabilidades de alcanzar el cerebro o las meninges del bebé produciendo meningitis.

¿Qué riesgos representa para la madre?

Debido a que el parto representa un traumatismo para el canal del parto, el riesgo de contacto con el estreptococo grupo B aumenta, y se pueden producir infecciones en la herida después del parto, en el útero o vías urinarias. Estos cuadros habitualmente inician con fiebre alta en las primeras 24 a 48 horas después del parto como único síntoma, para poco a poco presentar otras molestias dependiendo del lugar de la infección.

¿Qué tan frecuente es?

Desde que se descubrieron maneras eficientes de detectar al estreptococo grupo B antes del trabajo de parto y antibióticos eficientes para combatirlo, la incidencia de infecciones neonatales ha disminuido dramáticamente. En la actualidad se calcula que uno de cada dos mil recién nacidos va a desarrollar esta infección. Sin embargo la presencia de esta bacteria en los genitales de una mujer con vida sexual es muy alta y el estreptococo grupo B tiene la particularidad de que puede “colonizar” (estar presente en un tejido sin producir infección) de manera intermitente o continua. Es decir, no siempre va a estar presente, pero el tener un cultivo negativo no garantiza que la bacteria esté presente el próximo mes.

¿Qué podemos hacer para evitar el contagio?

Para evitar el contagio de esta bacteria en realidad no hay mucho por hacer. Puede aparecer de manera intermitente en la piel y los genitales de cualquier persona independientemente del nivel de aseo o cuidados. Sin embargo, no se produce una infección a menos de que ocurra una herida o se rompan los mecanismos de defensa como ocurre durante el parto.

¿Cómo se detecta y como se previene?

Durante muchos años se investigaron diferentes maneras de detectar y tratar esta bacteria. Se debe de tomar un cultivo en todos los embarazos entre la semana 35 y 37 de gestación. Si el resultado es positivo, cuando inicie el trabajo de parto se administrará un antibiótico por la vena y se repite la aplicación del antibiótico cada 4 horas hasta que nazca el bebé. Este antibiótico disminuye de manera notable la posibilidad de que se presente una infección.

En el caso de un trabajo antes de la semana 37 y no se conoce el resultado del cultivo, si las membranas han estado rotas por más de 18 horas o la madre tiene fiebre, se debe de administrar el antibiótico aunque no se tenga un cultivo.

¿Por qué no se da antibiótico a todas las mujeres?

No se da antibiótico a todas las mujeres ni a sus bebés de forma rutinaria, pues la bacteria puede estar presente en una etapa del embarazo y no en otra, se tendría que utilizar durante todo el embarazo para disminuir el riesgo. El uso sin control de antibióticos no sólo aumenta el costo y el riesgo para la madre, sino que las bacterias se pueden volver resistentes a los antibióticos. La mejor medida sigue siendo el detectar si la bacteria está presente antes del parto y administrar el antibiótico para prevenir la infección, tanto en la madre como en el bebé.

Hay algunos casos en los que no se requiere el uso de antibióticos, por ejemplo cuando se trata de una cesárea programada sin trabajo de parto y que las membranas no estén rotas, pues los mecanismos de defensa están intactos y aunque la bacteria se encuentre presente en el cultivo, no se requieren antibióticos porque la posibilidad de una infección es muy remota.

También cuando se tiene el resultado negativo de un cultivo entre las semanas 35 y 37 del embarazo, sin importar si es parto o cesárea no se requieren antibióticos

Ahora que cuentas con esta información, es importante que le menciones a tu médico si tienes el antecedente de un embarazo complicado con infección por estreptococo grupo B o si has tenido durante el embarazo infecciones urinarias por esta bacteria. Recuerda asistir a tu cita entre la semana 35 y 37 para tomar el cultivo y preguntar el resultado. En caso de que entres en trabajo de parto en alguna otra localidad, esta información será importante para el médico, así podrá tener los cuidados necesarios y prevenir complicaciones.