Oligohidramnios

Una preocupación constante de cualquier embarazada es que el bebé tenga suficiente líquido amniótico. Pero, ¿cómo saber cuándo se está en riesgo el embarazo por falta de líquido? ¿Cómo se puede saber qué cantidad es normal y cómo se mide?

Para dar respuesta a estas preguntas, es importante saber algunas características del líquido amniótico. Contrario a lo que pudiera parecer, no permanece estático, no es una cantidad “fija o establecida” durante todo el embarazo, además está en constante cambio, principalmente a través de dos áreas.

Por un lado, el bebé lo deglute y pasa a su sistema digestivo y por otro lado, el líquido entra a los conductos del sistema respiratorio. Es así como al entrar a los conductos del sistema respiratorio y al pasar por el sistema digestivo permite la formación adecuada de ambos sistemas, digestivo y respiratorio.

El líquido se reabsorbe en el sistema digestivo y pasa a formar parte del torrente sanguíneo del bebé, de esta manera se evita que se acumule demasiado líquido. Por otro lado la orina del bebé, que es un líquido puro a diferencia de los adultos, mantiene el volumen adecuado del líquido amniótico y ayuda a la formación adecuada del sistema urinario.

Este singular mecanismo mantiene el volumen y calidad de líquido amniótico que el bebé requiere para su sano desarrollo.

Se considera anormal cuando un embarazo tiene menos de 400 ml de líquido amniótico en la segunda mitad del embarazo. Una disminución del líquido amniótico, se conoce como Oligohidramnios, se debe a dos causas básicas: o no se está produciendo la cantidad normal o se está perdiendo por alguna causa.

La cantidad de líquido amniótico durante el embarazo se mide mediante un ultrasonido en donde se cuantifica la cantidad de líquido en cuatro cuadrantes del abdomen, a esto se le llama Índice de Líquido Amniótico, existen gráficas dependiendo de la edad del embarazo y cuando el resultado es superior a lo esperado para la edad se denomina Polihidramnios.

Pueden existir variaciones en esta medición de un bebé a otro e inclusive en el mismo bebé en días diferentes, dependiendo de muchos factores. Por ejemplo una variación pequeña de líquido amniótico se puede deber a la hora del día, alimentos, bebidas o medicamentos que afecten artificialmente la producción de orina del bebé por unas horas. En estos casos habitualmente una segunda valoración en un par de días encuentra un volumen normal de líquido y en la gran mayoría de los casos el bebé no corre ningún riesgo.

Las causas más comunes de Oligohidramnios además de una ruptura de las membranas, son las alteraciones en la formación del bebé que afecten la producción de orina del bebé, disminución crónica del flujo sanguíneo hacia el bebé o infecciones dentro del útero.

La edad del embarazo en la que se inicia la disminución del líquido amniótico es importante para determinar el motivo y planear el manejo del embarazo. Por ejemplo cuando el oligohidramnios se presenta en la primera mitad, la posibilidad de una alteración en el desarrollo del sistema urinario del bebé es alta, si la disminución del líquido se presenta al final del embarazo la causa más probable es una ruptura de membranas o una disminución del flujo sanguíneo hacia el bebé como en el caso del retraso del crecimiento intrauterino.

Entre más temprano se detecte el oligohidramnios en el embarazo, mayor el riesgo para el bebé independientemente de la causa. Además de la complicación que produjo la disminución del líquido amniótico, una baja importante en sus niveles afecta el desarrollo normal de los pulmones del bebé, pues para ello se requiere que el líquido amniótico entre en los conductos respiratorios, si no hay liquido suficiente el desarrollo de los pulmones es limitado y puede ser insuficiente para que el bebé respire al nacimiento.

Por otro lado entre más cerca del término del embarazo se detecte el oligohidramnios, el bebé tiene mejores posibilidades, tanto porque habitualmente las causas que producen la disminución de líquido amniótico tienen mejor pronóstico y ya se ha completado el desarrollo de los pulmones.

Pero cuando se sospecha una disminución del líquido amniótico es importante que un experto en Medicina Materno Fetal evalúe el caso. Dependiendo del estado de salud del bebé y de la causa que se sospecha que esté produciendo el problema y de la edad del embarazo, en algunos casos y en bebés con desarrollo normal, el médico puede decidir utilizar una técnica llamada Amnioinfusión. En este procedimiento se puede colocar solución salina dentro de la bolsa amniótica para recuperar el volumen normal y evitar la compresión del cordón umbilical o la placenta por la falta del líquido.

Una disminución del líquido amniótico puede representar serios problemas para el bebé, es poco lo que tú como mamá puedes hacer para evitar un oligohidramnios si la causa está relacionada a una alteración en el desarrollo del bebé. Pero los cuidados adecuados de un embarazo como una nutrición adecuada y ejercicio regular, puede disminuir el riesgo de las complicaciones del embarazo que asociadas a disminución del líquido amniótico al final del mismo.