Polihidramnios

Si quisieras pensar en la mejor manera de proteger a tu bebé, no vas a encontrar mejor sistema que el que se encuentra dentro de ti: la bolsa y el líquido amniótico. Es ahí donde tu bebé está protegido del medio ambiente, de los movimientos o impactos del exterior, y en este espacio puede moverse con libertad, crecer, y desarrollarse.

El crecimiento normal del bebé requiere una cantidad específica de líquido amniótico. El tener demasiado líquido (polihidramnios) o muy poco (oligohidramnios) representa una complicación que puede poner en peligro al bebé y puede ser signo de una dificultad en el desarrollo del embarazo o en la salud materna.

Ahora bien, ¿de dónde sale el líquido amniótico? ¿Cómo y cuándo se produce? El líquido amniótico se produce en etapas iniciales del embarazo por líquido que escapa de las membranas que recubren la placenta, el cordón umbilical y la piel del bebé.

Conforme avanza el embarazo y se inicia la función de los riñones del bebé, la orina del bebé es la fuente más importante del líquido amniótico. A diferencia de la orina de un bebé que ya ha nacido, dentro del útero la orina no tiene bacterias y es esencial para el desarrollo normal del bebé. Esta producción de orina hace que para el final del embarazo se tenga en promedio un litro de líquido amniótico dentro de la bolsa.

Este líquido no permanece estático, por el contrario está en constante cambio, principalmente a través de dos áreas. Por un lado, el bebé lo deglute y pasa a su sistema digestivo y por otro lado, el líquido entra a los conductos del sistema respiratorio. Es así como al entrar a los conductos del sistema respiratorio y al pasar por el sistema digestivo permite la formación adecuada de ambos sistemas; digestivo y respiratorio. El líquido se reabsorbe en el sistema digestivo y pasa a formar parte del torrente sanguíneo del bebé, de esta manera se evita que se acumule demasiado líquido.

Por otro lado la orina del bebé, que es un líquido puro a diferencia de los adultos, mantiene el volumen adecuado del líquido amniótico y ayuda a la formación adecuada del sistema urinario.

Este singular mecanismo mantiene el volumen y calidad de líquido amniótico que el bebé requiere para su sano desarrollo, sin embargo cualquier alteración en el desarrollo normal del urinario o digestivo, o algunas enfermedades como la diabetes o la hipertensión arterial materna, o el uso de ciertos medicamentos pueden aumentar o disminuir la producción o reabsorción del líquido aumentando o disminuyendo su volumen.

Polihidramnios

La cantidad de líquido amniótico durante el embarazo se mide mediante un ultrasonido en donde se cuantifica la cantidad de líquido en cuatro cuadrantes del abdomen, a esto se le llama Índice de Líquido Amniótico y por lo general, si el resultado es superior a 2.5 se le denomina Polihidramnios.

Pueden existir variaciones en esta medición de un bebé a otro e inclusive en el mismo bebé en días diferentes, dependiendo de muchos factores. Por ejemplo una variación pequeña de líquido amniótico se puede deber a que la medición se realiza cuando el bebé acaba de orinar o cuando como efecto de medicamentos o bebidas se ha aumentado artificialmente la producción de orina del bebé por unas horas. En estos casos habitualmente una segunda valoración en un par de días encuentra un volumen normal de líquido y en la gran mayoría de los casos el bebé no corre ningún riesgo.

Por el contrario cuando se identifica un polihidramnios importante lo más probable es que exista una complicación materna o en el bebé. Cuando existe un polihidramnios dependiendo de la intensidad es posible que también se detecte un aumento del tamaño de abdomen superior a lo normal para la edad del embarazo y en casos muy severos se puede distender tanto el útero que la madre tenga dificultad para respirar adecuadamente, genere edema en las piernas por la compresión del útero o inicie un trabajo de parto prematuro por el aumento de la presión del líquido.

Aunque las causas de un polihidramnios severo pueden ser muchas, con frecuencia se asocian a alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso central, alteraciones en la formación de la pared abdominal del bebé, alteraciones en la formación del tracto respiratorio o digestivo.

En el caso de que se sospeche de un polihidramnios, independientemente de la edad del embarazo es importante que tu médico realice un evaluación cuidadosa de los niveles de líquido por ultrasonido para corroborar el diagnóstico y en caso de que en realidad se trate de un polihidramnios realizar un ultrasonido específico para buscar las causas más comunes. Dependiendo de las alteraciones que se encuentren se puede planear un curso de acción.

En la mayoría de los casos el polihidramnios no es el problema principal sino una consecuencia de otro problema. Si no se corrige el polihidramnios o la complicación asociada, los casos severos pueden producir un nacimiento prematuro, un desprendimiento prematuro de placenta u otras complicaciones maternas. En los casos de polihidramnios severo el experto en medicina Materno Fetal puede optar por una técnica llamada reducción de volumen de líquido amniótico.

En este procedimiento usando la misma técnica del amniocentesis, se puede drenar lentamente el exceso de líquido amniótico para disminuir el riesgo de nacimiento prematuro y permitir un mejor flujo sanguíneo al bebé.

En el líquido obtenido, se pueden realizar análisis de la composición del líquido e inclusive dependiendo de la edad del embarazo, realizar estudios genéticos de las células que se encuentren.

Aunque este procedimiento puede disminuir los riesgos inmediatos del exceso de líquido, no corrige la causa y dependiendo de la causa original el líquido se puede volver a acumular o requerir de amniocentesis futuras para mantener el nivel adecuado.

Tanto el exceso o la falta de líquido amniótico pueden ser un problema, lo primero que debes de tener en mente es que si tu médico te informa que hay un poco más de líquido amniótico, el incremento no es severo y no hay otro dato anormal en el bebé puedes estar tranquila. En el caso de un polhidramnios severo es importante realizar una evaluación lo antes posible para determinar la severidad del caso y el curso de acción.